Gracias a la biónica, la medicina se ha visto favorecida con el desarrollo de una serie de automatismo, susceptibles de mejorar las capacidades vitales que ha perdido, por ejemplo, un receptor. De hecho, ya es posible encontrar implantes cocleares o retinianos que mejoran la audición o la visión según el dispositivo del que estemos hablando. No obstante las aplicaciones son inmensas y no sólo limitadas a ampliar nuestras capacidades sensoriales (vista, oído, tacto, olfato y gusto) sino que también se pueden potenciar nuestro cerebro y sistema muscular o regular las funciones de determinados órganos como el corazón con un marcapasos.
http://sebita.blogcindario.com/2006/11/00001-bionica-sebastian.html
b) Medicina
En este aspecto se ha buscado aplicar la biónica a la creación de prótesis humanas, que buscan reemplazar órganos o miembros por versiones mecánicas que imiten o superen las funciones realizadas por los miembros u órganos originales.
Entre los implantes biónicos desarrollados el implante coclear para la gente sorda.
Otra prótesis es el brazo biónico: Jessé Sullivan, de 60 años, electricista. Electrocutado en accidente de trabajo en 2001. Pierde los dos brazos. Nunca pensó que podría volver a afeitarse por sí mismo. O ponerse los calcetines. El brazo biónico desarrollado por el Instituto de Rehabilitación de Chicago le ha devuelto esa posibilidad.
Le llaman el hombre biónico. Biónico porque con él se ha conseguido un hito: conectar sus nervios con electrodos. Permitir que su prótesis sea algo directamente controlado por su cerebro. Piensa en agarrar un vaso y lo agarra. El sueño de la integración total del hombre y la máquina.
Con una prótesis como las hoy disponibles en el mercado, el paciente debe pensar en contraer un músculo para que un brazo eléctrico acabe ejecutando su orden. No piensa en que tiene que agarrar el vaso. Piensa en que tiene que contraer el bíceps.
La clave de este salto, presentado al mundo el pasado mes de septiembre con la presencia del electricista Jesse Sullivan y la ex marine Claudia Mitchell, consiste en redirigir los nervios que antes controlaban el brazo a la zona del pecho. Allí entran en contacto con los electrodos del brazo. Cuando piensa en cerrar la mano, el nervio que le hacía cerrar la mano hace que los músculos de su pecho se contraigan. Los sensores allí situados dan la orden a la mano para que se mueva. Ya lo han probado seis pacientes. Tan sólo uno lo rechazó. Un ejemplo de la biónica en la visión La lentilla "biónica". Un equipo de investigadores de la Universidad de Washington crean las primeras lentillas dotadas de un microchip electrónico. Que la realidad supera la ficción es un hecho más que probado. Ya no habrá que recurrir a Superman o Terminator para buscar ejemplos de "super visión". Un equipo de investigadores de la Universidad de Washington, dirigidos por Babak Parviz, ha creado las primeras lentillas biológicamente seguras dotadas de un microchip electrónico. Con un zoom incorporado que permitirá aumentar la visión de los objetos enfocados, estas lentes de contacto podrán ser utilizadas incluso navegar por Internet.
http://b10n1c.blogspot.com/2008/03/binica-y-sus-aplicaciones.html
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